Creemos que la Santa Comunión o Cena del Señor es una Ceremonia que simboliza la obra de Jesucristo y de su Espíritu en la Iglesia, cuyo cuerpo fue partido por nosotros, el Pan que representa La Palabra de Dios; y por el jugo de la vid, un símbolo de la sangre (vida del cuerpo) derramada del Salvador, que representa el Espíritu Santo (la vida de Dios) derramada sobre la Iglesia según Hechos 2.
Creemos que la ceremonia de la Santa Comunión, es un símbolo del culto a ofrecerse a Dios. Es la mesa del Señor, donde deben sentarse los hijos de Dios y participar de la comida espiritual del Padre. El Padre provee su alimento, su Palabra, el Verbo de Dios, Jesucristo y su obra redentora y a los que lo reciben les da a beber de su Espíritu de Vida, vida eterna. Así la Iglesia como el cuerpo de Cristo, debe presentarse como sacrificio vivo, santo y agradable, sin levaduras de malicia ni hipocresías, sin acepción de personas, ni infidelidades. De esta forma participamos de su unidad perfecta. La cual debemos practicar hasta que Cristo vuelva y sea manifestado lo que verdaderamente seremos. Porque sabemos que cuando se manifieste el día del Señor seremos transformados y veremos a Dios tal como es EL. (2 Pedro 1:4; 1 Cor.11:26; Lc.13:29; 1 Cor.12:13; Rom.12:1; 1 Cor. 12:27; 1 Juan 3:2)
