EL único Dios verdadero se ha revelado como el que tiene vida en sí mismo, el eterno, “YO SOY”, el Creador del cielo y de la tierra y Redentor de la humanidad. Que no solo ha creado todo lo que existe, sino que lo sustenta, lo gobierna y lo cuida. A Moisés le fue revelado el nombre de Dios, cuyo significado es “YO SOY EL QUE SOY” sin embargo; por temor a blasfemar el nombre, los judíos perdieron su uso; y solo se refieren a él como HaShem, que significa “el nombre” y Adonai o Elohim que significa “Señor”. Para evitar mencionar el nombre aparece en sus escritos solo las consonantes del nombre “Y H V H”, los que lo pronunciaban, decían «Yahvé» o “Yahweh”, los traductores latinos utilizan “Jehová” para referirse al nombre de Dios.
Cristo enseñó una distinción de tres personas en la Deidad que expresó en términos específicos de relación y unidad, como Padre, Hijo y Espíritu Santo, esta distinción y relación, la Biblia no lo explica, solo la da por hecho. (Dt.6:4; Isaías 43:10-11; Lucas 1:35; Mateo 28:19; Lucas 3:22; Mateo 11:25-27)
